lunes, 30 de septiembre de 2013

The Golden Submarine

El Submarino Dorado

Corrían los primeros años del automovilismo de competición, cuando en Estados Unidos, un afamado piloto de velocidad, solicitaba al quizás mejor constructor de autos de la época, una unidad especial.

Con una estética que en pleno Siglo XXI ya parece futurista, se presentaba en 1917 un auto diseñado con un único propósito: ir rápido.

Fabricado por el afamado Harry Armenius Miller, fue armado bajo la petición de Barney Oldfield, corredor que tenía tras de si una carrera de records y victorias, que amplió con su nuevo “juguete”, por el que pagó 15.000 $ de la época.

Con una forma aerodinámica de gota y pintado con tonos dorados – de ahí su nombre Golden Submarine – fue duramente criticado, al ser el centro de las burlas de sus contemporáneos, al ser denominado como el huevo dorado o el limón, al tener esta palabra en inglés una pronunciación muy similar a clavo, peculiar manera de la época para denominar despectiva a cualquier objeto o circunstancia.
Barney Oldfield con su máquina y su perpetuo puro
El Golden Submarine contaba con un motor cuatro cilindros de 4.700 cc, el cual desarrollaba has 130 HP, potencia tal vez escasa, pero gracias al liviano peso y a la ya citada forma aerodinámica, logrando desarrollar una velocidad cercana a los 200 kilómetros por hora, velocidad que jamás llegó a alcanzar.

El interior de esta peculiar pieza de museo no se caracterizaba por la comodidad y mucho menos la seguridad del piloto. Con un diseño en que la vía de escape del motor pasaba por el mismo interior del vehículo – finalizando en una peculiar salida de gases en la zaga del vehículo – la poca visibilidad y la sensación claustrofóbica del Golden Submarine, provocaba la imposibilidad de sacarle el máximo partido.
A pesar de todas las complicaciones, logró tanto innumerable records de velocidad como victorias en varias premios automovilísticos, hasta que al año de su fabricación sufrió un fatal accidente, debiendo ser retirada su singular carrocería, dejando de ser un vehículo peculiar a sólo un vehículo rápido.

Setenta años después de su construcción, se recreo una réplica para la feria SEMA Show del 2008, que bajo una presentación plateada y con un motor totalmente diferente al origina – éste contaba hasta con 175 CV – recordó viejos tiempos.

Original y recreación
Galería: Google

lunes, 23 de septiembre de 2013

Volvo LCP 2000

Regreso al Futuro.

La preocupación que sufren los conductores actuales sobre el elevado cotes del combustible, no es nada nuevo, hace cuarenta años – en plena crisis del petróleo – Volvo respondió al miedo del sobre encarecimiento del combustible, con un vehículo con una estética que incluso en la actualidad, nos evoca a coches futuristas.

No cabe duda que fue en 1973 cuando de repente y sin aviso previo, el mundo descubrió que era adicto al petróleo, un combustible del que se había vuelto parasitario y del que hoy después de cuarenta años, no se ha podido desenganchar,a pesar de modelos como el EV1.

En aquellos momentos, los fabricantes de automóviles se percataron que con combustibles caros, las ventas de sus automóviles caerían sin remedio si seguían manteniendo su modelo productivo de grandes autos de grandes motorizaciones cuyos materiales eran además pesados y robustos.

Con las aguas mas calmadas, seis años después delincidente del Yon Kimpur, la siempre eficiente Volvo, empezaba a desarrollar un vehículo cuyo objetivo, era lograr la eficiencia máxima al combustible del propietario, pudiendo ser tanto gasoil, aceite de girasol o incluso de colza, combustibles que para la época, eran tan extraños como lo son ahora en la actualidad los combustibles alternativos noconvencionales.

Logrado la eficiencia energética, ahora el turno de los materiales más livianos, por lo que fueron utilizados tanto plásticos, como aluminio, magnesio y hasta fibra de carbono, creando así el Volvo LCP 2000, un vehículo de dos plazas – con opción a otras dos – de un tamaño de 700 kilogramos, casi 200 kg menos que los vehículos de la época.

Con el LCP 2000, se intentaba obtener no sólo un auto energéticamente eficiente, también que tuviera unos costes de fabricación y montaje muy reducidos, logrados con unos materiales altamente reciclables y un proceso de fabricación por módulos.


El Volvo LCP – Light Component Proyect, Proyecto de Componentes Livianos – tuvo su inicio de diseño como ya se dijo en 1976, participando en varios países, cada uno con una competencia diferente, dando cada uno lo mejor de sí. De esta manera, Dinamarca hacía los frenos a disco; Gran Bretaña el modelo a escala, el motor, la suspensión y el sistema de frenos; Francia el montaje del motor y las lámparas; Alemania el motor y el instrumental; Italia la sub carrocería y las ruedas; Noruega los paragolpes, el sistema eléctrico de control, la columna de dirección y la pedalera; Estados Unidos la ingeniería en el prototipo y las pruebas con modelos a escala y Suecia la transmisión continua variable CVT (Continuosly Variable Transmisión) y el ensamble del prototipo.

Hasta su presentación en 1983, se desarrollaron hasta cuatro prototipos, todos ellos motorizados con pequeños motores de gasóleo – desde 50 CV el motor 1.3, hasta 90 CV el de 1.4 – fabricados en hierro fundido y con un aislamiento térmico muy reforzado.

A pesar de sus dimensiones actuales para la época – casi cuatro metros de largo, más de dos metros y medio de alto y cercano a los 1,7 metros de ancho – el peculiar aspecto futurista y la incomodidad de los asientos posteriores – los cuales estaban orientados en contra del sentido de la marcha – hacía presagiar que el LCP se quedara en un simple prototipo como así fue.


La ventaja de tener la certeza de la no fabricación en serie, permitió a los diseñadores del LCP 2000, contar con varias innovaciones para su época. La colocación del tanque de combustible y la batería detrás de los asientos delanteros, o disponer de un maletero que podía hacer las veces de dos asientos extras al vehículo, eran conceptos que deberían ser cambiados en el caso de la fabricación final del modelo, como así la supresión de la apertura de las puertas de manera electrónica, la imposibilidad de bajar las ventanillas a gusto del conductor, teniendo éstas una sola posición.

El Volvo LCP 2000 no fue del todo inútil. Su estética futurista valió como inspiración para futuros modelos – el mismo Volvo 480 – de 1986.


Finalizado ya su objetivo de maravillar al mundo, el LCP descansa en el museo que dispone Volvo en Goteborg.

Galería: Google

lunes, 16 de septiembre de 2013

Rumpler Tropfenwagen

El Coche Gota

Adelantado en su tiempo en conceptos de aerodinámica, un visionario de origen austriaco desarrolló y fabricó uno de los vehículos más extraños que se puedan ver.

Tras la Primera Guerra Mundial, cientos de plantas de fabricación de material de guerra se vieron obligados a reconvertirse para así solventar y satisfacer las nuevas necesidades que demandaba la población en tiempos de paz. Siguiendo ese rumbo y con la experiencia de diseñar aviones en el periodo de guerra, Edmundo Rumple logró diseñar un vehículo de extrañas formas, las cuales respondiendo a unas cuestiones no estéticas que le proporcionaban un aura de coche del futuro.

Modelo reformado
En 1921 era presentado el Rumpler Tropfenwagen en el Salón del Automóvil de Berlín, cita en que con mucho esfuerzo se intentaba dar un espaldarazo a la maltrecha economía germana tan castigada por las fuerzas vencedoras del conflicto mundial.

Los autos actuales desarrollan un índice de resistencia aerodinámica cercana a 0,26 cuando en la actualidad casi ningún modelo baja del 0,30 ó 0,25 en el mejor de los casos, plasmando el genial trabajo de Rumple con el diseño de su auto. El secreto de este Cx tan bajo, responde a la extraña forma del auto, que con su clara forma de gota vista de la perpendicular, lograba que la corriente de aire rodeara el vehículo hasta su extremos, logrando de esta manera que la presión en la parte trasera de la forma no sea mucho menor que en la parte delantera.

Modelo original
El genial diseño chocó con el pésimo trabajo de motorización, siendo un inicial 6 cilindros en W de 35 caballos el que empujara el Rumple hasta los 95 km/h, dejando paso al año de su fabricación a un más simple 4 cilindros en línea de 50 caballos, encontrándose motor y transmisión acoplados en la misma unidad.

Con un periodo de fabricación de cuatro años, fueron 100 las unidades fabricadas logrando mantenerse hasta nuestra época únicamente dos, las cuales bajo el techo del “Deutsches Museum“ y el el “Deutsches Technikmuseum” de Berlín, pueden ser visitadas y admiradas.

El Rumple tuvo su momento de fama, cuando en la película Metrópoli de 1927 - dos años después del cese de la producción del auto - , se le podía apreciar entre toneladas de escombros, quedando totalmente destruidos sin posibilidad de una posterior restauración.

Fotograma de la película "Metrópoli"
Como curiosidad, este auto disponía de un asiento principal para el conductor, y dos posteriores, siendo estos de carácter plegable, atributo que fue reconocido por el gremio del taxi, función que desempeñaron la gran mayoría de las unidades producidas.

Raro y eficaz.

Galería: Google.com

lunes, 9 de septiembre de 2013

Top Gear 20x06

Gran despedida.

Y llegó la última entrega de esta temporada número 20 de Top Gear a lo grande, muy muy grande.

Preocupados por si el nuevo Range Rover Sport es digno de considerarse familiar de Lanr Rover y merecedor del apellidos Sport, Hammond le pone a prueba al máximo.

Tres jaguar para los tres presentadores

¿Se puede ser millonario y con familia numerosa? parece que si, para resolver el problema de tan acomodada familia lo mejor no es un Lamborghini o eso piensa James May. 

Continuando la lista de pilotos de la Fórmula 1 en el programa, es el turno de Mark Webber para demostrar que puede - o no - superar a Vettel con un auto idéntico.

Como despedida de temporada, Top Gear prepara la quizá mayor reunión de vehículos ingleses que se haya podido ver en las calles de Londres.



Disfrutad de toda la Temporada 20 Top gear

lunes, 2 de septiembre de 2013

Top Gear 20x05

En caravana.

Siguiendo la fanática obsesión de los ingleses con realizar largos y duros viajes remolcando su vivienda, Top Gear pretende averiguar cual de los vehículos del mercado es el óptimo para empujar una caravana.

James May desea compartir con los aficionados a Top Gear la nueva versión del icónico "nueve once" de Porsche, presentando además el Singer 911, un Porsche con alma de los 80 pero corazón del S. XXI que le famoso periodista Chris Harris probó en esta ocasión.


No toda la cuota de exclusividad pertenece a Porsche, ya que Lamborghini da un golpe a la mesa con su modelos Sesto Elemento, que aunque presentado en 2010, no había sufrido aún a Richard Hammond. 

Con gran pena de Jeremy, es Steven Tyler el famoso que se acerca al plató y no la hija del cantante y fundador de los Aerosmith.




Disfrutad de toda la Temporada 20 Top Gear